Sobre esta receta
Un plato clásico búlgaro de huevos escalfados servidos sobre una base cremosa de yogur con ajo y queso blanco desmenuzado, coronado con una aromática mantequilla de pimentón. Sencillo, rápido y excepcionalmente delicioso.
Detalles
Información nutricional
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 931kcal |
| Proteínas | 46g |
| Hidratos de carbono | 14g |
| de los cuales azúcares | 12g |
| Grasas | 75g |
| Sal | 5.3g |

1 diente

40 g

4 piezas

10 g

1/2 cdta.

1 cda.

50 g

1 cdta.

2000 ml

200 g

Calienta 2 ml Agua hasta que empiece a temblar suavemente, pero sin llegar a hervir. Debe haber pequeñas burbujas en el fondo, no un hervor fuerte.
Añade 1 cda. Vinagre de manzana y una pizca de sal.
Con una cuchara, crea un remolino suave en el centro de la olla.
Desliza con cuidado el huevo en el centro del remolino, lo más cerca posible de la superficie.
No toques el huevo durante los primeros 20–30 segundos. Esto es muy importante.
Deja que el huevo se cocine:
2 minutos → yema muy líquida
2.5–3 minutos → resultado clásico (recomendado)

Retira el huevo con una espumadera y escúrrelo suavemente sobre papel de cocina.

Bate 200 g Yogur de leche de vaca 4 % con sal al gusto. Machaca 1 diente Ajo y mézclalo con el yogur hasta obtener una textura suave. Desmenuza 50 g Queso blanco de vaca en salmuera e incorpóralo a la salsa.

Derrite 40 g Mantequilla a fuego lento y añade 1 cdta. Pimentón en polvo. Remueve rápidamente y retira del fuego (ten cuidado de que no se queme).

Extiende el yogur en un plato, coloca los huevos encima y riégalos con la mantequilla de pimentón. Decora con perejil si lo deseas.